viernes, 31 de agosto de 2012

Marinos Atalayas - Cuatro generaciones

MARINOS ATALAYAS
(Rama Marruecos)


MIRADOR 
LAS CUATRO GENERACIONES ATALAYA


VIEJAS FAMILIAS DE TANGER
Entrevista en los años 60.



Tánger, como toda ciudad con historia, cuenta con innumerables familias de profunda raigambre local y de linaje que alcanza muchas generaciones.
Como ciudad eminentemente cosmopolita, esas antiguas familias tangerinas son nacionales y de varias otras nacionalidades. Aunque, diremos de paso, la verdadera familia tangerina cuenta con un mínimo de tres nacionalidades. Algunas alcanzan seis o siete. No es de extrañar pues, que cuando toda una de estas familias reúne por un acontecimiento extraordinario en el seno de la misma, los últimos vástagos no se entiendan entre ellos por la sencilla razón de que cada uno habla una lengua diferente. Pero después, hablarán dos o tres, como mínimo.

Iniciamos esta serie de reportajes, con el de una vieja familia tangerina, elegida al azar entre muchísimas otras que seguirán en números sucesivos.
Se trata de la familia Atalaya, con la que están emparentadas varias otras como Bueno, Olcese, Dahl, Alvarez, Viagas.

Se da el caso, raro en extremo si se tiene en cuenta los múltiples cambios habidos en la ciudad del Estrecho, con el transcurso de los años, de que el cargo de capitán de sanidad marítima, y a veces, simultaneando este cargo con el de práctico mayor del puerto, lo viene ejerciendo en nuestra ciudad desde 1.835 la familia Atalaya. Actualmente desempeña las funciones relativas a la Sanidad Marítima; Don Ricardo Atalaya Bueno, el cual es al mismo tiempo, Oficial de reserva de la Marina de guerra española.

A el entrevistamos en el despacho de su domicilio, sito en la vieja calle de la Playa, de cuyas paredes penden fotografias y óleos de sus antepasados, y viejos recuerdos de familia.
- ¿Cómo se llamaba el primer Atalaya que vino a Tánger? - le preguntamos.
- Ricardo Atalaya Alvarez, nacido en la antigua Mazagán.
- ¿Parentesco contigo?
- Bisabuelo
- ¿Fué el primero de la familia en ese cargo que pudiéramos llamar hereditario?
- Si, fue director del Consejo Sanitario de Tánger y práctico mayor del puerto.
- ¿Años?
- De 1.835 a 1.890.
-¿Qué hechos trascendentales recuerdas de el?
- El salvamento de la fragata austriaca "Donau" el 6 de octubre de 1.890, efectuado por mi abuelo, ayudado por mi bisabuelo y por el que se le concedió la Orden Imperial Francisco José.
- A tu bisabuelo sucedió tu abuelo.
- Si, José Atalaya Olcese, que desempeñó el cargo de 1.890 a 1.926.
- ¿Qué acontecimientos recuerdas de el?
- Muchos. Por ejemplo, el naufragio de la fragata española, "Luz Avilés" cuya tripulación fue integramente salvada por mi abuelo. Este naufragio ocurrió en 1.903. Mi abuelo fue condecorado por este motivo con la Cruz de primera clase por el Rey Alfonso.
- Sigamos, ¿alguna anécdota?
- La llegada del Kaiser Guillermo II a Tánger. Al fondear la escuadra alemana en aguas de Tánger, reinaba un fortísimo temporal. Se desaconsejó al Soberano de que bajara a tierra, por el peligro que ello suponía, dado el mal estado de la mar. Mi abuelo, José Atalaya, fue consultado y se comprometió a facilitar el desembarco del Monarca. Y contra viento y marea, del mar y de los consejeros navales del Kaiser, mi abuelo facilitó el desembarco regio. Recibió como recompensa la Medalla Imperial Alemana y un reloj de oro con las armas imperiales.
- Sigamos con los acontecimientos.
- El fondeo en Tánger de la escuadra rusa, a su paso por la ciudad, con destino a Puerto Arturo donde sería destruida por los japoneses en la famosa batalla de Tuchima. La operación del fondeo fue dirigida por mi abuelo, por cuyo motivo recibió las felicitaciones del almirante jefe de la escuadra.
- A tu abuelo sucedió, naturalmente, tu padre.
- Si en 1.945. Ya desde 1.916, mi padre era adjunto de mi abuelo.
- ¿Qué hechos memorables recuerdas de el?
- Muchos salvamentos, y particularmente su gran labor humanitaria en 1.933, cuando el trasatlántico "Nicolás Paquet" embarrancó junto a Cabo Spartel. Mi padre recibió con este motivo la Orden del Mérito Marítimo de Francia. Y mas tarde, y por los servicios prestados al Gobierno marroquí, se le concedió la Orden de Ulssan Alauita. Ya estaba en posesión de otras cuatro medallas de salvamento de náufragos.
- ¿Cuándo sucediste a tu padre?
- En 1.948.
- ¿Cual es tu cargo actual?
- Capitán de Sanidad Marítima y aeronáutica en el control sanitario de fronteras.
- ¿Qué edad tienes?
- Cuarenta y siete años.
- ¿Hijos?
- Seis. Y añadiré que ya soy abuelo.
- ¿Cuántas nacionalidades hay en tu familia?
- Españoles, italianos, ingleses, portugueses y suecos.
- ¿Algún hijo tuyo piensa seguir la tradición de la familia?
- Eso quisiera yo.
- ¿Podrías definirme Tánger?
Ricardo Atalaya Bueno, cuarto capitán de Sanidad Marítima de Tánger en la familia Atalaya, se queda pensando largamente. Ante su silencio, le pregunto:
- ¿No le encuentra un calificativo?
- Es una ciudad, una tierra tan bella -termina por decirme- que, francamente, no le encuentro un calificativo apropiado. Las palabras resultan, a veces y como en este caso, muy pobres.
Y no hubo medio para salvarle de este naufragio del encantamiento tangerino, que padecemos todos los que hemos nacido en esta bendita tierra.
D.A.
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1º Jefe de Sanidad Marítima 1.832-1.900
Ricardo Atalaya


José Atalaya Olcese - Chely Atalaya
(De pie a la derecha)

Ricardo Atalaya Bono
Ricardo Atalaya Bueno

José Atalaya Bueno



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José Atalaya Olcese  "Chely Atalaya"
Este recorte de prensa está en muy malas condiciones y no se distingue bien la fecha de publicación.
Chely Atalaya, al timón (de pie a la derecha) conduciendo la canoa de Sanidad, en la que el Kaiser (sentado en el centro) desembarcó desde el trasatlántico "Hamburgo", en que hizo el viaje, hasta el desembarcadero tangerino.
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Texto:
TANGER FUE ASI
LA HERRADURA EN LA CARA
Por Alberto España

Decíame un amigo -sin duda lo habia oido de labios de un gitano viejo, por añadidura- que cuando una persona se halla en el último trance se le marca en la cara, alrededor de los labios, "la herradura de la muerte"... Sin saber por qué, estas palabras de zahorí, con visos de brujería, dejaron profunda huella en mi ánimo. Tan honda, que, mucho tiempo después, creí ver, cierto día, la sinistra señal en el rostro de un amigo.

Chely Atalaya subía aquella mañana de la Marina al Zoco Chico. Era Chely de elevada estatura, robusto de complexión y corpulento. Tocábase de consuno con una gorra azul, de visera charolada, de las que entonces llamaban "japonesas". A simple vista, diríase que Chely "vendía salud" por expresarlo en romance vulgar. Venía del puerto donde ejercía las funciones oficiales de delegado de Sanidad, conjuntamente a las de práctico, pues era fama que conocía todos los intrincados recovecos del fondo de nuestra bahía... Avanzaba lenta, pero firmemente hasta el Casino Español, en cuya terraza -la misma que hoy ocupa el Bar Tingis- nos hallábamos casualmente Nado Malmusi -magistrado, luego en el Tribunal Mixto- y quien hace esta evocación.

-¿Pega hoy mucho el Levante, Chely? -inquirió Mamusi, a la vez que le ofrecia un asiento a nuestro lado, con aquella efusiva cordialidad que le era tan peculiar.

-Más llegará esta tarde, al repunte de la marea- sentenció el práctico. Y tiró de la gran cadena de oro que le cruzaba el pecho para consultar su reloj. A eso de las cuatro -agregó- habrá que izar en el Puerto la bandera negra. -Cómo cuando desembarcó el Kaiser- evocó Malmusi.  -No tanto- opuso Atalaya.

En efecto, nadie creyó aquel día que el Kaiser pudiera desembarcar, a causa del fortísimo Levante, ese viento "nuestro" que casi siempre se halla presente en todo gran acontecimiento local. Entre las varias opiniones marineras expuestas, predominó aquel día el criterio certero de Atalaya. El se comprometió a conducir la canoa de Sanidad para que desembarcase el Emperador alemán. Sólo impuso como condición que el desembarque se realizase antes de una hora y el reembarque ni un minuto después de las cuatro de la tarde. Así se hizo y todo resultó sin el menor contratiempo... 

El Kaiser otorgó a nuestro compatriota una condecoración cuyas insignias le envió adornar de brillantes. El cronómetro que había consultado Chely ante nosotros, era tambien un regalo......
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He investigado y esta foto es de fecha 31 de marzo de 1.905 y el Kaiser al que hace referencia es Guillermo II.



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Recorte de prensa de 5 de febrero de 1.912









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